Al menos diez negocios ubicados en la avenida Constituyentes del Puerto de Acapulco, se encuentran al borde de la quiebra ante la disminución de ventas provocada por la obra del paso elevado.

El equipo de al momento se desplazó a dicho punto que cruza con la avenida Baja California y Ejido, lugar donde ya han sido colocados varios pilares. También se observó que día tras día, la reconocida ceiba que adornaba la calle muere lentamente por dichos trabajos.

La señora Cristina Moreno, quien es locataria de una mueblería, relató cómo sus ventas han caído hasta un 100 por ciento desde noviembre del año pasado cuando se dio el banderazo de inicio, pese a la inconformidad de comerciantes y propios vecinos.

Don Alberto Olivares es otro de los locatarios afectados y que desde un principio, se opuso a la obra por el temor de matar económicamente a los comerciantes, quienes de por sí, ya sufrían estragos por las reducción de ventas por la Covid-19.
También dudó que la obra será terminada, ante la lentitud de los trabajadores y la cerrazón que hubo de parte de los gobernantes, quienes no tomaron en cuenta la opinión ciudadana.

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