Por Enrique Guzmán

Ayer por la tarde el COVID-19 terminó con su vida y con sus aspiraciones, de que todos los jóvenes deportistas de Guerrero tuvieran más oportunidades de salir adelante, además la pandemia terminó con su ilusión que tanto  buscó a lo largo de más de 20 años como instructor, que la policía municipal de Acapulco estuviera mejor preparada y capacitada para servir a la ciudadanía.

Ayer, luego de estar pendiendo de un hilo durante dos semanas en cama, murió Antonio Ramírez Rebollar, conocido popularmente en Acapulco como “El Tanque Ruso” o “El Sambo”, el nuevo coronavirus no le dio tregua en una lucha, a pesar de su fortaleza física y mental.

Era instructor de defensa personal de la Academia de Policía y Tránsito de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Acapulco, donde por más de 20 años se destacó por capacitar a policías municipales y a policías de otras partes del país; multicampeón en su disciplina, en Rusia era un referente internacional de esta rama del Deporte de Contacto.

Siempre se caracterizó por impulsar a jóvenes y buscar apoyos para que ellos salgan adelante y poder participar en otros países.

En los dos últimos años en Acapulco, cuando la violencia en las calles se caracterizó por ser las mujeres las víctimas, él y su equipo de trabajo se ofrecieron para capacitar a mujeres de todas las edades en defensa personal y tácticas de evasión de agresión.

Ayer Toño Ramírez, como le decían sus más cercanos amigos, murió, convirtiéndose en una víctima más de la pandemia.

Descanse en Paz…

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