Este viernes 20 de agosto se cumplen 12 años del asesinato del político guerrerense y en ese entonces diputado local del PRD Armando Chavaría Barrera, quien fuera privado de la vida un día como hoy al salir de su casa a las 6:50 de la mañana en la cuidad de Chilpancingo.

A más de una década del crimen, cuatro gobernadores han pasado con sus respectivas fiscalías,  pero ninguno ha podido esclarecer el caso o dar con el paradero de él o los presuntos responsables.

Cuando Chavaría Barrera fue ejecutado fungía como presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso del Estado y en ese entonces era gobernador por el PRD Zeferino Torreblanca Galindo.

En su momento las primeras indagatorias revelaron que al legislador local, el gobierno de estado le había retirado los escoltas que tenía para su protección personal. Aquella mañana del 20 de agosto del 2009, como todos los días salió de su casa a realizar ejercicio físico en la calle, y al abordar su auto tipo Bora fue atacado a balazos; la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado de Guerrero (actual Fiscalía General del Estado), reveló en su informe que él o los asesinos dispararon en 14 ocasiones contra el auto del diputado, de las cuales 10 balas calibre 9 milímetros hicieron impacto en el objetivo.

Durante el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo (2005-2011), no se resolvió el caso; llegó el gobierno de Ángel Aguirre Rivero (2011-2014) y tampoco sucedió nada, al llegar el gobierno interino de Rogelio Ortega Martínez por ser universitario de la UAGro se especuló que se le iba a dar celeridad a las investigaciones, pues Armando Chavarría era uno de los iconos políticos de la Universidad Autónoma de Guerrero, pero el gobierno de Ortega Martínez informó poco sobre el avance de las indagatorias.

Con la llegada del gobierno de Héctor Astudillo Flores (2015-2021) se habló poco y se investigó poco del caso.

En aquel año 2009 el legislador perredista Armando Chavarría Barrera figuraba como candidato fuerte del PRD a la gubernatura del estado para el proceso electoral de ese año, que a la postre se convirtió en candidato de ese mismo partido Ángel Aguirre Rivero y por consiguiente ganó la gubernatura.

Han pasado 12 años y uno de los crímenes políticos más importantes en la historia reciente de Guerrero, continua en la impunidad.